Hasta pronto

Hasta pronto…

Hasta pronto…

Debido a motivos personales he tomado la difícil decisión de dejar mi actividad en RIM. La vida a veces puede dar segundas oportunidades y, cuando las otorga, hay que saber aprovecharlas y de ahí que mi elección sea clara y firme: he de empezar de nuevo haciéndolo rodeada de los míos.

Desde hace 5 años he trabajado con dedicación absoluta para crear y convertir REAL IBÉRICA DE MONTEROS en lo que es hoy, un club de caza referente que representa a más de 50 orgánicas además de vender caza, sortear monterías e informar de las mejores opciones cinegéticas a sus cerca de 300 socios. Durante todo ese tiempo he tenido que renunciar a muchas cosas, esforzándome por mantener y conciliar la vida familiar con la vida laboral, y equivocándome en darle prioridad absoluta al trabajo. Me centré en desarrollar una carrera profesional en lugar de otorgarle tiempo a mi entorno, amparándome en un trabajo que me ha absorbido y que ha requerido de mí una dedicación exclusiva y abusiva, que no entendía de horarios ni de vacaciones ni de tiempo para hacer otra cosa que atender al teléfono, hacer diseño de programas monteros y comunicados de clientes para compartirlos en redes sociales, exponer en ferias de caza, hacer labores administrativas, mantener al día la web, responder a los emails y a los WhatsApps, cursar pedidos de la tienda online… He querido ser una “superwoman” pero me convertí en una empresaria a secas que descuidó su condición de mujer, de hermana, de hija y de amiga. Demasiados esfuerzos, sacrificios y responsabilidades que han acabado pasándome factura a nivel personal.

Gracias de todo corazón a los socios, orgánicos, colaboradores y seguidores que han creído y confiado en el Club de Caza RIM. Hemos recorrido un largo camino juntos, compartiendo alegrías y éxitos y también solventando complicaciones y dificultades, siempre mirando al frente con la firmeza y la ilusión del primer día de montería, rodeados de jaras y escobas, escuchando caracolas, ladras y carreras. A los amigos y personas que me conocéis más de cerca, sabéis que esta decisión supone para mí un cambio drástico y doloroso pero muy necesario ya que prevalecen decisiones personales frente a las aspiraciones profesionales. Durante estos años hemos compartido muchas historias, anécdotas y vivencias. Me llevo un bagaje repleto de emociones y experiencias únicas. Un bagaje al que apelaré cuando la morriña me invada y del que disfrutaré recordándolo y reviviéndolo con el paso del tiempo.

Queridos monteros, buena caza y memorables lances…